Kalimán se lanza
contra Solín y Nadia, pero logra contrarrestar el instinto asesino provocado
por la piedra bura. Al despertar, comprende lo sucedido y decide ir al hospital
para salvar la vida del guardia de la cárcel a quien hirió gravemente.
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Kalimán se lanza
contra Solín y Nadia, pero logra contrarrestar el instinto asesino provocado
por la piedra bura. Al despertar, comprende lo sucedido y decide ir al hospital
para salvar la vida del guardia de la cárcel a quien hirió gravemente.
Mientras Kalimán
decide entregarse a las autoridades, el pequeño Solín y la señorita Nadia
trazan un plan de escape y visitan al héroe. Sin embargo, el hombre increíble
tiene otros planes: encontrar a la misteriosa mente criminal desde la cárcel.
Kalimán descubre
que la piedra con apariencia de esmeralda que Solín había encontrado era en
realidad un artefacto de control mental. Al realizar un poderoso ejercicio de
concentración, logra identificar la inicial de su antagonista: la letra M.
En el hotel, el
hombre increíble y el pequeño Solín sorprenden a la señorita Nadia husmeando en
el equipaje del héroe. Al confrontarla, ella confiesa que busca el diario de
Kalimán para ganar dinero y ser reconocida como una gran reportera.
Después de
visitar al oficial Gary y ante las irrefutables pruebas en su contra, Kalimán
decide regresar al hotel junto a Solín. Allí, toma la decisión de descubrir a
la mente maestra detrás de la reciente posesión de la que ha sido víctima.
El hombre
increíble, siendo un símbolo de la justicia y verdad, piensa entregarse. Sin
embargo, el pequeño Solín, quien lo vio salir del hotel por la noche y nota la
herida en su mano, cree que todo puede ser obra de un misterioso villano.
Kalimán, guiado
por una voz, envuelve en un pañuelo los elementos que ha robado de la joyería.
El guardia, que ha escuchado los ruidos, se acerca y le apunta con un arma,
pero la increíble fuerza y velocidad del héroe le permiten huir del lugar.
La señorita Nadia
le reprocha al hombre increíble por el uso de sus habilidades telepáticas. Sin
embargo, él insiste en que no es Kalimán. En ese momento, la mujer demuestra el
conocimiento que tiene sobre el héroe y hace que confiese su identidad.