Después de
visitar al oficial Gary y ante las irrefutables pruebas en su contra, Kalimán
decide regresar al hotel junto a Solín. Allí, toma la decisión de descubrir a
la mente maestra detrás de la reciente posesión de la que ha sido víctima.
Después de
visitar al oficial Gary y ante las irrefutables pruebas en su contra, Kalimán
decide regresar al hotel junto a Solín. Allí, toma la decisión de descubrir a
la mente maestra detrás de la reciente posesión de la que ha sido víctima.
El hombre
increíble, siendo un símbolo de la justicia y verdad, piensa entregarse. Sin
embargo, el pequeño Solín, quien lo vio salir del hotel por la noche y nota la
herida en su mano, cree que todo puede ser obra de un misterioso villano.
Kalimán, guiado
por una voz, envuelve en un pañuelo los elementos que ha robado de la joyería.
El guardia, que ha escuchado los ruidos, se acerca y le apunta con un arma,
pero la increíble fuerza y velocidad del héroe le permiten huir del lugar.
La señorita Nadia
le reprocha al hombre increíble por el uso de sus habilidades telepáticas. Sin
embargo, él insiste en que no es Kalimán. En ese momento, la mujer demuestra el
conocimiento que tiene sobre el héroe y hace que confiese su identidad.
Cuando dos
policías irrumpen en su habitación, apuntando con un revólver y pidiendo sus
documentos, el hombre increíble les entrega una libreta en blanco y, usando su
capacidad de hipnosis, les hace creer que se trata de su pasaporte.
Al pasar por la
carretera, Kalimán y Solín observan una gran llamarada que ilumina el camino.
El hombre increíble estaciona el carro cerca en busca de sobrevivientes, pero
lo único que encuentra es el rastro de polvo dejado por Nadia.