Después de una
breve, pero intensa disputa con Garfio, Kalimán consigue convencerlo de
llevarlo a él y a Solín hasta Oriente a cambio su preciada esmeralda. Mientras
tanto, Nadia idea un plan para poder acompañar al héroe en su travesía.
Kalimán, consciente de la posición de su enemigo, el
enigmático Dr. Muerte, decide viajar al Tíbet para confrontarlo. Li-pon le
aconseja al héroe que busque a Garfio, un famoso y borracho marinero que lo
puede transportar al otro lado del océano.
Acompañado por Li-pon, Kalimán se prepara para el ritual
de la Muerte Roja, en el que existe la posibilidad de que pierda su alma en la
cuarta dimensión y muera. Al llegar a este extraño y desconocido lugar, el
hombre increíble reta a su enemigo.
Dentro del bazar, Li-pon, el viejo amigo de Kalimán,
sospecha que alguien podría estar haciéndose pasar por el héroe. Desde las
sombras, lanza una daga hacia el hombre increíble, obligándolo a usar sus
reflejos sobrehumanos para probar su identidad.
En búsqueda de respuestas, Kalimán y sus amigos se dirigen
al barrio chino de San Francisco para encontrar a Lin-po. El viejo amigo del
hombre increíble tiene el conocimiento necesario para ayudarlo a descubrir
quién está controlando su mente.
Kalimán, Solín y Nadia buscan escapar de la ciudad en un
automóvil. Para superar los retenes, el hombre increíble se disfraza de un
alemán. Al ser detenidos, el oficial les pide sus documentos y el héroe le
entrega un pasaporte falso.
A pesar de los informes del capitán Gary sobre los extraños actos de Kalimán, su jefe lo sigue considerando una amenaza. Mientras tanto, el hombre increíble, con la ayuda de Nadia y el pequeño Solín, extrae la bala de su cuerpo con un puñal.
Kalimán,
perseguido por el capitán Gary y con una orden de captura en su contra, escapa
saltando desde la ventana del octavo piso del hospital. Durante su huida, una
bala impacta su hombro y es rodeado rápidamente por patrullas de policía.
Aunque el
hospital está bajo estricta vigilancia policial, Kalimán logra infiltrarse
haciéndose pasar por médico. Sin embargo, la única forma de llegar a la
habitación del guardia herido es descolgándose desde el último piso hasta el
octavo.
Kalimán se lanza
contra Solín y Nadia, pero logra contrarrestar el instinto asesino provocado
por la piedra bura. Al despertar, comprende lo sucedido y decide ir al hospital
para salvar la vida del guardia de la cárcel a quien hirió gravemente.